viernes, 31 de marzo de 2017

20 años de Trainspotting. La cinta de culto por excelencia.



“La heroína le ha robado a Renton su conducta sexual pero ahora esta regresa como una venganza.
Y así como la impotencia de esos días se desvanece en la memoria, una siniestra desesperación se aferra a su mente resquebrajada de sexo.
Su deseo post-droga, alimentado por el alcohol y las anfetaminas, recriminándolo despiadadamente con su único deseo insatisfecho.
Y así, Mark Renton se había enamorado.”



Cuando Irvine Welsh, autor de la novela homónima en la que se basa Trainspotting, vino a nuestro país a promover un libro mencionó una idea interesante: “Vivimos en una generación que se niega a crecer, a ser adultos”. Esa idea, es en gran manera, lo que está presente en la mayoría de su bibliografía.


“Trainspotting” la que es sin lugar a dudas su obra mas famosa, tuvo una adaptación cinematográfica en 1996 dirigida por el británico Danny Boyle. Hoy se cumplen 20 años de su estreno en los Estados Unidos y es importante recalcar la importancia de esta obra de culto y definitoria para toda una generación de cinéfilos.


Narra la historia del joven Mark Renton, su intento de renunciar a su adicción a la heroína y cómo esta afecta su relación con su familia y sus amigos: El fanático de Sean Connery Sick Boy, el intratable Spud, el psicópata Begbie, su novia Diane de 14 años de edad y el atleta Tommy, quien nunca ha tocado las drogas, pero no puede dejar de tener curiosidad acerca de ellas.


Con música de Iggy Pop, Lou Reed y New Order, Trainspotting constituye un viaje onírico y visual que muestra sin tapujos el mundo de las drogas a través de la vida de un par de jóvenes escoceses en plenos 80. Su discurso, su soundtrack y su elenco son una representación perfecta de la generación x.


La importancia de la película reside en la manera en que el tema de las drogas es retratado: De manera cruda y a base de humor negro. Conceptos como el desenfado y la apatía general en sus personajes son plasmados en todo momento de manera increíble.


Estas drogas se muestran como lo son: Un camino destructivo que lleva a sus personajes al infierno. Y este infierno es retratado de una manera brutal y libre de toda moralina, algo que con el tiempo la ha postrado en el lugar que se merece: Como uno de los grandes clásicos cinematográficos de las ultimas décadas.


20 años de Trainspotting. 20 años de Mark Renton. Nuestros amigos estarán de vuelta el próximo año con una secuela, también dirigida por Boyle. ¿Se habrán mantenido limpios estos 20 años? ¿Habrá encontrado Renton eso “nuevo” que tanto buscaba? Lo comprobaremos en 2017.

The Invitation. Inquietante y original propuesta de terror.


Will y Eden eran una pareja feliz hasta que perdieron a su hijo de manera trágica años atrás. Tras este suceso, Eden decide desaparecer de la noche a la mañana sin dar noticias. Pero un día Eden regresa a la ciudad. Se ha vuelto a casar y parece haber cambiado. En una noche oscura, ella y su nuevo marido invitan a Will a una cena.


Lo inquietante de esta película se refleja principalmente en lo que no vemos que sucede, pero tenemos la corazonada de que pasará, porque al fin y al cabo con todo y su planteamiento original y algo fuera de lo común, lo cierto es que estamos ante una película de terror ¿O no?


Filmada casi como una representación teatral, “The Invitation” nos hace testigos de conversaciones realistas y creíbles entre un puñado de personajes. Somos testigos de la relación entre un grupo de amigos que se reúne después de mucho tiempo para hablar de las usuales cosas banales y aparentemente inofensivas típicas de esas reuniones, pero al mismo tiempo somos testigos de que hay algo raro en el ambiente y esto aplica también para el protagonista de la película, quien deberá descubrir si sus anfitriones guardan planes terribles para ellos o si es solo víctima de su propia paranoia.


Con una narrativa interesante y distinta, “The invitation” es una memorable película de terror con la que deberás tener algo de paciencia, pues ahí recae su mayor virtud. Es uno de los estrenos más recientes de Netflix y puedes encontrarla ya en línea en la plataforma.

Una leyenda musical llamada Cat Stevens


Uno de los compositores y cantantes de folk más importantes de la cultura musical contemporánea. Nacido como Stephen Demetre Georgiou un 21 de julio de 1948, en Londres, Inglaterra, como el menor de tres hijos. Sus padres eran dueños de un restaurante. La familia vivía en un pequeño apartamento encima, donde Stevens aprendió a tocar el piano. El brillo, el glamour y la presencia cercana del teatro de West End representaron una fuerte influencia sobre el joven músico.


A pesar de que se le educó en casa con una fe ortodoxa griega, los padres de Stevens optaron por mandarlo a una escuela católica. La combinación de las dos influencias religiosas le ayudó a desarrollar una fuerte conciencia moral en su música.


A la edad de ocho años, los padres de Stevens se divorciaron, pero siguieron cohabitando. Incluso en medio de esta agitación en su vida, el joven siguió mostrando un talento natural para sus actividades artísticas. En 1963, con 15 años de edad, inspirado por los Beatles, convenció a su padre de que le comprara una guitarra. El adolescente comenzó rápidamente escribir y a tocar sus propias canciones.


En julio de 1964, mientras asistía a la Escuela de Arte de Hammersmith, Stevens hizo su debut en la música en un bar local. Esto lanzó su carrera de manera informal. Un año después, logró un contrato como compositor, y adoptó el nombre artístico de Cat Stevens.


Durante este período, vendió el hit “The First Cut is the Deepest” al cantante de soul P.P. Arnold . La canción fue un éxito instantáneo y posteriormente ha sido versionada por otros cantantes como Rod Stewart y Sheryl Crow. Un año después, a la edad de 18 años, Stevens pronto lanzó su primer álbum, Matthew & Son, el cual ayudó aún más a impulsar su carrera.


Aunque Stevens estaba empezando a experimentar cierto éxito como estrella del pop, el anhelaba grabar algunos de sus temas más experimentales. Su discográfica se negó, insistiendo en que Stevens había sido posicionado como una figura para atraer a un público adolescente y debía continuar en esa línea. Esto llevo al cantante a tener una fuerte depresión y a refugiarse en el alcohol. La tensión y su estilo de vida fiestera le cobraron factura en su salud ya que en 1968 se le diagnosticó tuberculosis. Un período de tres meses en el hospital le dio tiempo a Stevens para reflexionar y reevaluar su acercamiento a la vida.


Aunque Stevens había tenido cierto éxito en el extranjero, el lanzamiento en América del grandioso “Tea for the Tillerman” (1970) y el single “Wild World” convirtieron a Stevens en una verdadera estrella en los Estados Unidos. El álbum fue disco de oro y renovó el interés en sus discos anteriores, convirtiéndose en un creador de éxito.


“Ahora que te lo he dado todo dices que quieres empezar algo nuevo.

Y eso me está quebrando el corazón. Te vas. Estoy sufriendo.

Pero si te quieres ir ten cuidado. Espero que tengas un montón de cosas agradables que vestir, porque un montón de cosas se pueden poner feas allá afuera” cantaba Cat Stevens en “Wild World”, una conmovedora y triste canción de amor que retrata el dolor de un hombre que debe dejar a su amada irse y salir a un mundo peligroso y lleno de incertidumbre que hacía referencia a la propia lucha de Stevens, convertido ya en todo un rockstar a quien le había llegado la fama mundialmente, aunque había “algo” que le faltaba en su vida.


En el mismo álbum se incluye “Father and Son”, una bonita canción que se comprende de las sabias palabras que un padre dice a su hijo reflejando también la incertidumbre de la vida adulta y de todo lo que inevitablemente el hijo está por vivir “Mírame, yo soy viejo, pero estoy contento. Yo fui como tu, y sé que no es fácil. Con tranquilidad puedes encontrar lo que buscas pero tomate tu tiempo, piénsalo mucho, piensa en todo lo que tienes. Por ti estas cosas estarán aquí mañana, pero puede que tus sueños ya no” enuncia la letra.


Stevens experimentó posteriormente un éxito sin precedentes con hits omo “Peace Train”, “Morning Has Broken y la entrañable “Moon Shadow”. En 1972 graba el soundtrack de la película de culto “Harold and Maude”, dotando de gran corazón a una película ya de por si rebosante de vida.


“¿Sabes? El amor es mejor que una canción. El amor es a donde todos pertenecemos. Así que no seas tímido, simplemente deja que tus sentimientos rueden. No tengas miedo o nadie sabrá que estás ahí” dice Cat Stevens en la canción “Don’t Be Shy”, la cual abre la película en una tétrica escena llena de humor negro que de algún modo contrasta con la música amable y esperanzadora que Stevens regaló a la cinta. Esta extraña y encantadora mezcla que pareció rara a mucha gente en aquel momento se convirtió en uno de los proyectos más entrañables y adelantados a su tiempo que nos regaló la década de los 70’s.


Su siguiente álbum, Catch Bull at Four (1972), permaneció en la cima de las listas de popularidad por tres semanas, por lo que se convirtió en su más exitoso lanzamiento americano. Después de lanzar una exitosa recopilación de grandes éxitos en 1975, lanzó su décimo álbum, Izitso, que también fue disco de oro.


Alrededor de este tiempo, llegó un punto decisivo que definió su vida y carrera. Mientras nadaba, Stevens estuvo a punto de ahogarse. Frente a su muerte inminente Cat Stevens hizo una promesa: si la intervención divina podía salvarlo de ahogarse, Stevens dedicaría el resto de su vida a honrar a Dios. Según Stevens, una ola lo empujó a la costa como respuesta a sus oraciones. Poco después de este encuentro con su mortalidad, el hermano de Stevens le dio una copia del Corán como regalo de cumpleaños. Este impactó fuertemente su vida y lo hizo tomar una decisión crucial.


En 1977, Stevens se cambió el nombre a Yusuf Islam y se convirtió a la fe musulmana. Junto con su adhesión a su nueva religión, Steven decidió que ya no grabaría más música secular (música fuera de la religión) y dedicó las siguientes décadas de su vida a grabar música religiosa y tratar de hacer un mejor mundo desde la trinchera su fe.


Ese fue el retiro determinante de Cat Stevens en la cima de su éxito. Yusuf/Cat no volvió a grabar música secular hasta 2004. Desde entonces ha retomado su carrera fuera de la fe sosteniéndose en cierta nostalgia en lo que fue en el pasado pero definitivamente haciendo las delicias de un público ansioso por volver a escuchar sus grandes éxitos.


En 2014 es inducido al salón de la fama del rock & roll por Art Garfunkel. Yusuf/Cat aprovecha la ocasión para resaltar la satisfacción de haberse desviado del camino del rockero promedio y haber entregado su vida a su familia y a llevar una vida tranquila y espiritual.


Cat Stevens, el hombre con la peculiar característica de haber abandonado su carrera en pleno éxito para dedicarse a su fe. Tal vez un hecho inevitable y ese “algo” que le faltaba en su vida. Sus letras dejan reflejada esa quietud y paz poco común en la vida de excesos del rock. Pertenece a la generación que vio florecer la música de una manera increíblemente propositiva y llena de riqueza. Y así es su música. Stevens es el poseedor de la canción precisa para iluminar el día de cualquier persona y de hacerte saber que por más complicado, peligroso y lleno de incertidumbre que es este mundo en el que vivimos –hoy o en los 70’s- siempre hay un halo de perspectiva y esperanza, y este se encuentra en todas las pequeñas cosas que nos rodean, en lo más sencillo de la vida.


Stevens –como figura- se fue tan pronto como vino, pero su trabajo quedó disponible para la eternidad. Uno puede ser prolífico toda la vida y aun así cuestionar la relevancia de su trabajo. Para esta leyenda de la que hablamos fue suficiente laborar desde el corazón y entregar un trabajo musical honesto hasta que su propio llamado de vida se lo permitió. No son muchos los que pueden jactarse de eso, no solo en el ámbito musical sino en la vida diaria.

José Luis Perales y yo

Desde mi infancia, experimenté una dificultad constante al intentar encajar en cualquier lugar y con las cosas propias de mi época. En ese c...